Uno de los temas que generan mayor interés en los padres al ingreso al jardín infantil es el manejo de las enfermedades que se puedan presentar. En esta entrevista la Dra. Iveth Rodríguez, Médico Especialista y asesora de Smart Kids, nos orienta con recomendaciones para prevenir y manejar estas posibles enfermedades. 

¿Qué enfermedades son las más comunes cuando los niños ingresan al jardín?

Las enfermedades más comunes son las enfermedades de origen viral, especialmente las enfermedades respiratorias, las cuales pueden pasar desde una gripa, que es una infección respiratoria alta y aguda, hasta llegar a complicaciones propias de la misma como la bronconeumonía. Habitualmente afectan el árbol respiratorio alto generándose amigdalitis, faringitis, otitis, rinitis y cuando hay complicaciones se puede presentar sinusitis, laringotraqueitis o llegar hasta un estado de neumonía. En segundo lugar estarían las enfermedades gastrointestinales, que también están producidas en su mayoría por virus, allí estarían las gastroenteritis o las diarreas virales. Estos dos grupos engloban el más alto porcentaje de las enfermedades de los niños en el jardín.

¿Qué recomendaciones deben tener en cuenta los padres para prevenir estas enfermedades?

En un niño sin antecedentes médicos importantes, se pueden presentar hasta ocho gripas al año, siendo lo normal y esperado desde el campo de la pediatría.

Si el niño no tiene antecedentes médicos importantes, es decir, un niño sano sin enfermedades previas se deben considerar las siguientes recomendaciones:

Alimentación:

Se debe manejar una dieta que incluya los nutrientes necesarios para que el cuerpo del niño pueda responder mejor al medio, preferiblemente sin conservantes, preservantes ni alimentos inflamatorios como embutidos, azúcar y sus derivados. Debe contener muchas frutas y verduras.

Cuidados básicos:

Se debe mantener a los niños bien abrigados, sobre todo en regiones y días fríos, por ejemplo utilizando pasamontañas que permitan calentar el aire que el niño respira por nariz y boca. Este abrigo debe ser adecuado pero no excesivo, ya que muchas veces abrigan demasiado a los niños y cuando el estudiante entra al salón de clases ya está en un ambiente cálido, suda y este sudor le moja la ropa, de forma tal que el niño permanece toda la jornada con la ropa mojada y esto no es favorable. 

Lavado de manos:

Se recomienda un lavado de manos eficiente con agua y jabón, tanto del niño como de los adultos que los rodean. El gel antibacterial sirve como el segundo paso del lavado de manos pero no lo suple.

¿Cómo deben ser manejadas estas enfermedades en niños preescolares?

Cuando los niños presenten enfermedades respiratorias o episodios gripales, los padres deben abstenerse de llevarlos al jardín. Cuando los niños van enfermos al jardín, se empieza a presentar un círculo vicioso de enfermedades, es decir que el primer niño lleva la gripa al jardín y contagia a su amiguito y el amiguito se lo contagia a otro y así sucesivamente se van transmitiendo el virus y estos virus muchas veces cambian, lo que hace que el primer niño se pueda reinfectar de nuevo con el virus. Entonces es muy importante que si el niño tiene síntomas activos, es decir, mocos, tos, fiebre debe quedarse en casa un par de días hasta que baje su sintomatología y pueda volver al jardín. Igualmente, si el niño está enfermito tiene malestar general, puede tener dolor en el cuerpo o dolor de cabeza, que hacen parte normal del desarrollo de la enfermedad, seguro se sentirá más cómodo en su casa. Así se evita la reincidencia de las enfermedades dentro del mismo grupo o curso, favoreciendo la salud de todos los niños.

Cuando el niño tiene los primeros síntomas de la enfermedad, como mocos o tos, se recomienda el uso de tapabocas para evitar al máximo que contagie a sus compañeros y pueda reinfectarse nuevamente con un cambio en el virus, como ya lo comentamos.

Por otra parte, la mayor parte de estas enfermedades son manejadas sintomáticamente, es decir que según el síntoma que presente el niño se le pueden dar algunos medicamentos para que mejore el malestar que estos le generan. Es decir que si el niño presenta fiebre se le puede dar un antipirético, si tiene mocos se le da un antihistamínico o si presenta diarrea, sales de rehidratación oral. Todos los medicamentos deben ser recetados y guiados por el médico tratante quien puede evaluar que este manejo es el necesario y suficiente para la enfermedad y para evitar que se den complicaciones.

Desde la óptica de la medicina alternativa y complementaria, existen diversas opciones terapéuticas para el manejo de este tipo de enfermedades. En mi práctica profesional hemos tenido una experiencia bastante positiva especialmente con niños que con mucha frecuencia se enferman, que presentan enfermedades que se complican, o que tienen un antecedente médico importante. Por ejemplo, los medicamentos homeopáticos en los niños tienen unos resultados muy buenos y de muy pocos efectos secundarios, disminuyendo la incidencia y frecuencia de las enfermedades, se aumentan las defensas, y se mejora la respuesta ante los virus, acortando los síntomas y disminuyendo la intensidad de los mismos. Por ejemplo, una gripa que en términos generales puede durar siete días, en un niño que viene siendo tratado continuamente y disciplinadamente con terapias homeopáticas, alternativas o fitoterapéuticas, puede tener solo un par de días de mocos, con una fiebre más bajita sin complicaciones y no llega a bronquitis ni otitis, etc. Estos tratamientos permiten mejorar la respuesta inmunológica que tienen los niños frente a la presencia de los virus.